El pasado mes de junio llegó a nuestra Diócesis de Querétaro Mons. Faustino Armendáriz Jiménez, como IX Obispo. Durante estos primeros meses se ha dedicado a conocer la realidad local y para ello ha tenido muchos encuentros con los distintos grupos eclesiales, parroquiales y otros. Cabe destacar que el ha insistido mucho en que la dióceses tiene que ser una Iglesia misionera de acuerdo a los lineamientos del Documento de Aparecida: Todo cristiano ha de ser un discípulo misionero y lo que marca el plan para la Misión Permanente Continental. Se está acuñando esta frase: ¿QUE HORA ES? LA HORA DE EVANGELIZAR. Esto ha provocando en toda la diócesis el entusiasmo por el tema de la misión en la Iglesia pero al mismo tiempo crea la expectativa del cómo va a organizar, de las líneas de acción, de cuál será su concreta propuesta pastoral que dé continuidad al Plan diocesano de Pastoral Diocesano. Esperamos que en los meses siguientes se vaya concretizando el caminar diocesano en esta NUEVA HORA que actualiza nuestra historia de salvación.
jueves, 11 de agosto de 2011
sábado, 12 de marzo de 2011
CUARESMA CICLO A
TIEMPO DE CUARESMA
CICLO AEl presente artículo pretende ser un instrumento de ayuda para facilitar la comprensión de las líneas temáticas teológico-litúrgicas que nos ofrece el leccionario de este tiempo fuerte y su conexión con el tiempo Pascual. En gran manera ha de ser útil a los presbíteros para la preparación de la predicación y catequesis cuaresmal, pero también para los equipos litúrgicos en la preparación de las moniciones, la oración de los fieles y los cantos. Si el equipo litúrgico procura preparar las celebraciones, sobre todo dominicales, junto con el sacerdote que preside, será mucho mejor.
1. Cuaresma: tiempo de conversión y redescubrimiento de los valores bautismales en la vida cristiana.
Cuarenta días (de ahí el nombre de Cuaresma), en la Biblia es el tiempo necesario para realizar, prepararse y lograr una experiencia completa de salvación.
Para respetar, casi escrupulosamente, el número de cuarenta días efectivos de ayuno, de los cuales son excluidos los domingos ya que se interrumpe el ayuno porque es Pascua. Desde el Siglo VII se introdujo la costumbre de comenzar este tiempo el miércoles que precede al primer domingo de Cuaresma y que toma el nombre de miércoles de ceniza.
La Cuaresma es un tiempo de purificación.
Desde el Antiguo Testamento, la ceniza adquirió un lenguaje fuertemente simbólico; cubrirse la cabeza de ceniza o de polvo, o bien, sentarse y acostarse sobre ella es un signo de luto, de dolor, de arrepentimiento y deseo de conversión.
Este gesto expresa el dolor pero al mismo tiempo la toma de conciencia y el arrepentimiento del propio pecado, junto a la esperanza cierta en la misericordia del Señor. La cabeza de todos, clero y fieles, es signada por un poco de ceniza para significar que no somos mas que polvo, pero sobre todo es una fuerte y clara invitación a buscar sin cesar la conversión para encontrarse con Dios con un corazón puro. La escucha de la Palabra y la caridad serán la ayuda en esta obra tan necesaria y verdadera.
La Cuaresma es un tiempo de iluminación ya que se abre hacia el horizonte del misterio pascual en una perspectiva bíblico-sacramental. Este misterio se actualiza en las celebraciones litúrgicas feriales y festivas, de la cuaresma y llega a ser signo sacramental de nuestra conversión.
La Cuaresma es tiempo de preparación de los catecúmenos para recibir los sacramentos de iniciación cristiana y en otro tiempo era también un periodo de penitencia para los pecadores públicos, que eran reconciliados antes del Triduo Pascual (el Jueves Santo por la mañana).
Así toda la Iglesia, acrecentada con nuevos hijos y con los pecadores arrepentidos y reconciliados, podía participar en plenitud de la victoria pascual de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte.
Hoy todo el pueblo de Dios en su itinerario hacia la Pascua revive el recuerdo de su propio bautismo, profundizando su significado y renovando sus compromisos de fidelidad a Dios en la lucha contra el mal. Al mismo tiempo se reconoce pecador y arrepentido, pronto a acoger el perdón de Dios y la gracia de una vida nueva en Cristo resucitado.
2. Estructura temática del leccionario en el tiempo de Cuaresma
a) Las lecturas dominicales
Si con la cuaresma nos disponemos a la celebración del Misterio Pascual, mediante el recuerdo o la preparación del bautismo y mediante la penitencia, es con la escucha de la Palabra de Dios más frecuente (SC 109) que podemos penetrar en la dinámica del Espíritu que ha empujado a Jesús al desierto para su cuarentena paradigmática para toda la Iglesia.
En el Ordo de las Lecturas de la Misa (OLM), encontramos los criterios que rigen la disposición del sistema de lecturas.
El ciclo A tiene como clave característica o denominador común el evangelio dominical tomado de San Mateo que nos propone la línea teológica de este año: el bautismo, retomando y revalorando el catecumenado con los tres escrutinios en el III, IV y V domingos. Estos domingos recuperan su antiguo nombre: domingo de la Samaritana; domingo del Ciego de Nacimiento y domingo de La resurrección de Lázaro. Los domingos I y II; de las tentaciones y de la transfiguración, son comunes a los otros ciclos.
La primera lectura, presenta las principales etapas, del camino del pueblo de Dios, evidenciando una gran articulación entre estas etapas; este sentido de articulación esta cimentado en el plan divino de salvación:
I. domingo: (Gn 2-3) inicio de la creación.
II. domingo: (Gn 12,1-4) vocación de Abraham; retoma el plan de salvación que se perdió con Adán.
III. domingo: (Ex 17,3-7) El agua que brota de la roca: desarrollo del plan con la providencia divina.
IV. domingo: (1 Sam 16,1-13) Concretización del plan de salvación en David.
V. domingo (Ez 37,12-14) se retoma el plan de salvación después del exilio con la resurrección espiritual.En el ciclo B las etapas salvíficas están orientadas por el tema de la alianza.
Y en este ciclo C el evento del éxodo pascual viene delimitado en sus cinco respuestas de fe del pueblo de Dios.
martes, 22 de febrero de 2011
Curso de Proyecto teologico en la cosntrucción de un templo
SOLO PARA ARQUITECTOS
EL JUEVES 24 DE FEBRERO COMIENZA UN MINI CURSO SOBRE: EL PROYECTO TEOLOGICO EN LA CONSTRUCCION DE TEMPLOS.
ES A LAS 9PM EN LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA, EN CANDILES
EL JUEVES 24 DE FEBRERO COMIENZA UN MINI CURSO SOBRE: EL PROYECTO TEOLOGICO EN LA CONSTRUCCION DE TEMPLOS.
ES A LAS 9PM EN LA PARROQUIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA, EN CANDILES
LITURGIA Y ARQUITECTURA
En la actualidad se está perdiendo la conciencia de la importancia que tiene el sentido teológico de los signos y símbolos al proyectar la construcción de un nuevo templo. Dicho de otra manera. Cuando se piensa en construir un nuevo templo, es necesario comenzar por el proyecto teológico que consiste en definir cuál es la catequesis que se quiere presentar en el conjunto arquitectónico, así como el conjunto simbólico. Debemos tener en cuenta que en la construcción de templos cada elemento que lo integra tiene su razón y su sentido teológico.
Para la elaboración del proyecto teológico se deben tener en cuenta los siguientes aspectos:
1. La eclesiología
2. Cristología
3. Mariología
4. pastoral
Además, no debe olvidarse que los espacios litúrgicos son esencialmente celebrativos, es decir, que se construyen para la celebración comunitaria de los sacramentos. En razón a esto, considero que todo arquitecto que incursiona en la construcción de templos debe contar con fundamentos básicos de teología y de liturgia.
En el espacio litúrgico es de suma importnacia el equilibrio entre el tiempo, la acción y el espacio. Este sano equilibrio hace posible el encuentro del espíritu humano con el MISTERIO.
miércoles, 2 de febrero de 2011
más sobre la amistad
Amigos de Jesús
En el Nuevo Testamento Jesús es la revelación de la amistad de Dios con toda la humanidad. Tt 3,4 expresa: “Pero ahora se ha manifestado la bondad de Dios, nuestro salvador, y su amor a los hombres”. El Nuevo Testamento nos muestra cómo Jesús forjó lazos de íntima amistad con buen número de sus seguidores. Jesús era muy amigo de Marta, de su hermana y de Lázaro Jn 11,5). Jesús lloró con ocasión de la muerte de Lázaro, y los judíos comentaban: “Miren cómo lo quería” (Jn 11, 35-36). Juan recuerda a sí mismo la intimidad de Jesús con el discípulo amado (Jn 13,23) que permaneció amigo fiel hasta la cruz. De la misma manera los evangelios no dejan duda alguna sobre la intimidad de Jesús con María Magdalena. Más aún el mismo Jesús dice a sus discípulos muy directamente: “No os llamo siervos sino amigos” (Jn1,15), con quienes ha querido compartir todo lo que ha oído de su Padre.
Los que viven en amistad con el Señor están llamados a la amistad unos con otros. En el libro de los Hechos de los Apóstoles, se da testimonio de los lazos de amistad en la comunidad cristiana(Hch 2, 44ss). En todo modelo de amistad en el Nuevo Testamento es el de la amistad de Jesús para con nosotros: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. “Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,12-13). Es, sin duda, un modelo verdaderamente exigente.
Pero así como la amistad de Dios en Cristo para con nosotros es en el Nuevo Testamento el modelo de la amistad humana, así también es verdad que las relaciones humanas de amor perseverante ayudan enormemente a comprender a Dios como amigo.
Almas amigas
Pocas cosas hay tan importantes en la vida como una alma amiga madura y prudente. Como reza un proverbio celta: «Una persona sin alma amiga es un cuerpo sin cabeza»
Es particularmente útil hablar con un alma amiga de nuestra oración, de nuestros sentimientos profundos, de nuestras relaciones, de nuestras alegrías y penas, de nuestros problemas. Un diálogo sincero sobre nuestras luchas sexuales, aún en el caso de que ello nos cause cierto apuro, puede ser un admirable desahogo (¡Finalmente lo pude echar fuera!) y un primer paso hacia la integración y curación. Por supuesto, es necesario que uno escoja a las almas amigas cuidadosamente. Deben ser prudentes, personas con experiencia, de fe profunda. Un guía inmaduro puede ser peor que no tenerlo.
Aún, aparte de las relaciones formales de dirección espiritual, hay otras muchas personas en nuestra vida que pueden ser consideradas como verdaderas almas amigas. Puede tratarse, en ocasiones, de profesores, consejeros, o compañeros en una misma comunidad. La tradición está llena de ejemplos de esta clase informal de almas amigas. Mencionemos por ejemplo: David y Jonatán, Noemí y Rut, Santo Tomas de Aquino y San Buenaventura, San Felipe Nerí y San Carlos Borromeo, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, San Francisco y Santa Clara, por mencionar algunos.
En el Nuevo Testamento Jesús es la revelación de la amistad de Dios con toda la humanidad. Tt 3,4 expresa: “Pero ahora se ha manifestado la bondad de Dios, nuestro salvador, y su amor a los hombres”. El Nuevo Testamento nos muestra cómo Jesús forjó lazos de íntima amistad con buen número de sus seguidores. Jesús era muy amigo de Marta, de su hermana y de Lázaro Jn 11,5). Jesús lloró con ocasión de la muerte de Lázaro, y los judíos comentaban: “Miren cómo lo quería” (Jn 11, 35-36). Juan recuerda a sí mismo la intimidad de Jesús con el discípulo amado (Jn 13,23) que permaneció amigo fiel hasta la cruz. De la misma manera los evangelios no dejan duda alguna sobre la intimidad de Jesús con María Magdalena. Más aún el mismo Jesús dice a sus discípulos muy directamente: “No os llamo siervos sino amigos” (Jn1,15), con quienes ha querido compartir todo lo que ha oído de su Padre.
Los que viven en amistad con el Señor están llamados a la amistad unos con otros. En el libro de los Hechos de los Apóstoles, se da testimonio de los lazos de amistad en la comunidad cristiana(Hch 2, 44ss). En todo modelo de amistad en el Nuevo Testamento es el de la amistad de Jesús para con nosotros: “Ámense los unos a los otros como yo los he amado”. “Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,12-13). Es, sin duda, un modelo verdaderamente exigente.
Pero así como la amistad de Dios en Cristo para con nosotros es en el Nuevo Testamento el modelo de la amistad humana, así también es verdad que las relaciones humanas de amor perseverante ayudan enormemente a comprender a Dios como amigo.
Almas amigas
Pocas cosas hay tan importantes en la vida como una alma amiga madura y prudente. Como reza un proverbio celta: «Una persona sin alma amiga es un cuerpo sin cabeza»
Es particularmente útil hablar con un alma amiga de nuestra oración, de nuestros sentimientos profundos, de nuestras relaciones, de nuestras alegrías y penas, de nuestros problemas. Un diálogo sincero sobre nuestras luchas sexuales, aún en el caso de que ello nos cause cierto apuro, puede ser un admirable desahogo (¡Finalmente lo pude echar fuera!) y un primer paso hacia la integración y curación. Por supuesto, es necesario que uno escoja a las almas amigas cuidadosamente. Deben ser prudentes, personas con experiencia, de fe profunda. Un guía inmaduro puede ser peor que no tenerlo.
Aún, aparte de las relaciones formales de dirección espiritual, hay otras muchas personas en nuestra vida que pueden ser consideradas como verdaderas almas amigas. Puede tratarse, en ocasiones, de profesores, consejeros, o compañeros en una misma comunidad. La tradición está llena de ejemplos de esta clase informal de almas amigas. Mencionemos por ejemplo: David y Jonatán, Noemí y Rut, Santo Tomas de Aquino y San Buenaventura, San Felipe Nerí y San Carlos Borromeo, San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, San Francisco y Santa Clara, por mencionar algunos.
La amistad
La Amistad
¡Es tiempo para hacer amigos!
1. Algunas reflexiones sobre la amistad
Partamos considerando que la amistad tiene un papel esencial para el sano crecimiento humano. En el periodo de formación, por ejemplo, es una buena señal que un alumno tenga amigos íntimos y una señal muy mala que él no tenga ninguno. Es evidente que la amistad ocupa hoy un lugar muy alto en la lista de valores humanos. A continuación unas reflexiones sobre algunas de sus facetas.
Amistad con Dios
La amistad ocupa un lugar privilegiado en la tradición judeocristiana. «Dios es amistad». Dios se allega a nosotros con amor y nos empuja a responderle, hablándonos y escuchándonos. Dios comparte con nosotros lo que hay de más profundo en su corazón divino y nos invita a que le correspondamos. Las historias de la relación de Dios con Abraham (Gn 18,17ss) y con Moisés (Ex 33,11) son ejemplares para el pueblo escogido. Pocos relatos bíblicos son tan impactantes como la bella historia contada en el Éxodo 33:
El Señor dijo a Moisés: “Di a los israelitas: Son un pueblo terco y terminaría aniquilándolos aunque fuera muy poco tiempo que anduviera con ustedes: pero si se quitan las joyas que llevan encima, veré qué puedo hacer por ustedes”. Y desde lo del Horeb los israelitas no volvieron a ponerse sus trajes de fiesta.
Moisés tomó la tienda y la instaló fuera del campamento a cierta distancia de él, y la llamó tienda del encuentro. Todo el que quería consultar al Señor, tenía que salir fuera del campamento y dirigirse a la tienda del encuentro. Cuando salía Moisés, todo el pueblo se ponía de pie y, situándose cada uno a la puerta de su propia tienda, seguían a Moisés con la mirada hasta que entraba en la tienda: En cuanto Moisés entraba en la tienda la columna de nube descendía y permanecía a la entrada de la tienda mientras el Señor hablaba con Moisés. El pueblo contemplaba la columna de nube que permanecía a la entrada de la tienda; entonces todo el mundo se postraba, cada un a la entrada de su tienda: El Señor hablaba con Moisés cara a cara, como un amigo hombre habla con su amigo. Moisés dijo al Señor: “Mira, tú me has dicho que guíe a este pueblo, pero no me has comunicado a quién me das como auxiliar, y, sin embargo, dices que me tratas personalmente y que gozo de tu favor; pues si gozo de tu favor, enséñame el camino, y así sabré que gozo de tu favor; además, ten en cuenta que esta gente es tu pueblo”. Respondió el Señor: “Yo en persona iré caminando para llevarte al descanso”, Replicó Moisés: “ Si no vienes en persona, no nos hagas salir de aquí. Pues ¿en qué se conocerá que yo y mi pueblo gozamos de tu favor si no en el hecho de que vas con nosotros? Esto nos distinguirá a mí y a mi pueblo de los demás pueblos de la tierra”. El Señor respondió: “ También esta petición te la concedo, porque gozas de mi favor y te trato personalmente”.
Lo que llama la atención en este y en otros relatos del Antiguo Testamento sobre las relaciones de Dios con sus amigos es la intimidad de Dios con ellos. Dt 34,10 dice: “No ha vuelto a surgir en Israel un profeta semejante a Moisés, con quien el Señor trataba cara a cara”.
Es evidente que escuchar con atención, hablar con sinceridad y confiar totalmente en la providencia son señales que caracterizan a los amigos íntimos de Dios.
viernes, 28 de enero de 2011
HISTORIA DE LA LITURGIA
SI QUIERES CONOCER MAS SOBRE LA HISTORIA DE LA LITURGIA TE RECOMIENDO LOS SIGUIENTES ENLACES:
http://www.holytrinitymission.org/books/spanish/historia_liturgia_m_righetti_1.htm
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